National Geographic destaca los leopardos y la diversidad natural de Yala

National Geographic destaca los leopardos y la diversidad natural de Yala

Los leopardos suelen ser la principal razón para hacer un safari en Yala, pero el parque tiene mucho más que ofrecer. Esa es la idea que recorre el reportaje de National Geographic Traveller (UK) firmado por Lorna Parkes y publicado en su web el 9 de octubre de 2026.

La periodista visita este parque del sureste de Sri Lanka acompañada por el guía de naturaleza Sandun Jayasuriya. Durante sus recorridos observa grandes mamíferos, aves y reptiles, pero también se detiene en huellas y otros rastros que ayudan a entender lo que ocurre cuando los animales no están a la vista.

Los leopardos de Yala

Yala es uno de los lugares más conocidos de Sri Lanka para observar leopardos en libertad. El reportaje recoge una densidad estimada de un leopardo por cada 1,8 kilómetros cuadrados en el Bloque 1, donde se habían identificado más de 70 ejemplares.

Durante uno de los safaris, Parkes ve un joven leopardo descansando sobre la rama de un árbol. Su guía explica que estos felinos pueden observarse durante el día y que la abundancia de ciervos moteados les proporciona alimento.

Las cifras ayudan a comprender la fama del parque, aunque no garantizan un encuentro. Cada jornada depende de los movimientos de los animales, las condiciones del entorno y la suerte.

Elefantes, osos bezudos y la vida alrededor de las charcas

El relato deja espacio para muchos otros animales. Aparecen elefantes asiáticos, búfalos de agua, jabalíes, mangostas, ciervos moteados y cocodrilos, además de distintas aves.

Uno de los encuentros más llamativos es el de una osa bezuda con su cría en un árbol. Jayasuriya relaciona la búsqueda de alimento de estos animales con las lluvias recientes, que ablandan los termiteros y facilitan el acceso a las termitas.

También hay tiempo para observar pavos reales, abejarucos y cigüeñas pintadas. En los alrededores del alojamiento, los langures grises y los varanos recuerdan que la fauna se mueve más allá de los límites del parque.

La variedad de encuentros es parte del atractivo de Yala. Prestar atención a lo que sucede junto a una charca o entre los árboles puede resultar tan interesante como seguir el rastro de un leopardo.

Un paisaje entre el bosque y el océano

Yala combina bosques, llanuras semiáridas, humedales costeros, lagunas y embalses, con el océano Índico muy cerca. Esa mezcla de ambientes ofrece alimento y refugio a especies distintas.

El reportaje también se detiene en la zona de amortiguación, la franja de transición entre el parque y los terrenos de su entorno. Allí, los animales siguen desplazándose por los espacios naturales: Parkes relata incluso la aparición de un elefante cerca de la playa donde se encontraba su alojamiento.

Lo que un guía permite descubrir

Durante una caminata guiada por la zona de amortiguación, Jayasuriya señala huellas de pavos reales, pequeños insectos y restos de animales marinos. Más tarde, durante un safari, interpreta rastros de leopardo y chacal sobre el terreno.

Sus explicaciones conectan cada observación con el funcionamiento del ecosistema. Los excrementos de elefante, por ejemplo, permiten hablar de cómo estos animales dispersan semillas al desplazarse.

Ese conocimiento aporta contexto a la visita. Una huella deja de ser una simple marca en la arena y se convierte en una pista de la actividad que ha habido en el lugar.

La popularidad de Yala y el tráfico de jeeps

El reportaje también aborda uno de los problemas del parque: la concentración de vehículos. Según las cifras que recoge, Yala recibió más de 770.000 visitantes en 2025. El Bloque 1, la zona más frecuentada, puede recibir entre 500 y 600 vehículos diarios durante la temporada alta, de diciembre a febrero.

Esa afluencia se traduce en esperas en los accesos y acumulaciones de jeeps alrededor de algunos animales. La propia periodista describe una fila de vehículos durante el avistamiento de los osos bezudos.

En otro recorrido, sin embargo, el guía elige caminos menos transitados y encuentran oportunidades para observar fauna con más tranquilidad. El contraste muestra el valor de dedicar tiempo al conjunto del parque, sin concentrar toda la experiencia en una sola especie.

Yala en un viaje por Sri Lanka

Para quienes recorren el sur de la isla, un safari en Yala puede encajar en una ruta que incluya Ella y la costa sur. Su interés está en conocer una parte de la biodiversidad del país y descubrir cómo cambia el paisaje entre los bosques, las charcas y el litoral.

El reportaje invita a disfrutar del safari con esa mirada amplia: buscar leopardos, sí, pero también detenerse ante los animales y las señales que aparecen por el camino.

Preguntas frecuentes

¿Por qué National Geographic destaca Yala?

Por sus leopardos, la variedad de fauna y sus paisajes. El reportaje también pone el foco en los pequeños detalles del entorno y en las explicaciones de los guías.

¿Está garantizado ver leopardos?

No. Yala ofrece buenas oportunidades para buscarlos, especialmente en el Bloque 1, pero los animales viven en libertad y cada safari es diferente.

¿Qué otros animales se pueden observar?

Entre los mencionados en el reportaje están los elefantes asiáticos, osos bezudos, búfalos de agua, ciervos moteados, jabalíes, mangostas, cocodrilos y distintas aves.

¿Cuál es la zona más visitada?

El Bloque 1, conocido por su concentración de fauna y las posibilidades de observar leopardos.

¿Hay muchos vehículos durante los safaris?

Puede haber concentraciones importantes, sobre todo en temporada alta y en determinados avistamientos. El reportaje describe también recorridos por caminos menos transitados, con tiempo para observar otras especies y rastros.

Fuente: National Geographic — From Big Cats to Small Wonders: Why This Park Is Sri Lanka’s Safari Star, por Lorna Parkes. Publicado en la web el 9 de octubre de 2026; producido por National Geographic Traveller (UK).